Aquí estamos, un domingo más, que empezó no siendo muy bueno pero gracias al MSN se anima. Como estoy todo el dia en la calle ya casi no puedo disfrutar de una conversación tranquila, desde el ordenador de mi casa, sin prisas ni "hablamos luego que pierdo el autobús, ¿vale?" (y por falta de tiempo, no volver a hablar hasta la siguiente semana). Esta semana que empieza, por ejemplo, va a ser estresante.

Lunes, escuela de idiomas + clases particulares (enviaré un mensaje diciendo que no voy, no soy dios para estar en todos lados a la vez) + cursillo. Más, a ser posible, kedada con los amigos.
Martes, prácticas en la ludoteca + funky + particulares (que cancelaré)+ cursillo.
Miércoles, lo mismo que el lunes.
Jueves, me tendré que saltar el cursillo y las particulares, por que acabo las prácticas a las ocho y media. A cambio intentaré quedar al salir de la ludoteca.
Viernes, prácticas hasta las nueve y, si dios lo permite (y cuando digo dios quiero decir "mi madre"), quedar con los amigos.

A tres horas de acabar el primer día que paso en mi casa desde hace tres o cuatro semanas (tengo que dejar de apuntarme a tantos cursillos, competiciones y excursiones... y de quedar tanto, que también quita su tiempo), me siento estúpida sentada frente al ordenador. No hay ni ensayos de baile, ni skate, ni carreras detrás de "las matemáticas", ni ejercicios de alemán, ni excursiones a sitios en los que me voy a helar de frío (la lógica dice que, a un mes de acabar el curso, 2º de bachillerato no debería tener excursiones, que se supone que estamos agobiados por la selectividad.. pero en cambio, mis profesores consideran que 3 excursiones por semana son lógicas y necesarias), he dormido 8 horas (desde hace dos semanas no pasaba de cinco y media). Y hablo por MSN sobre sociología (las bolleras en la sociedad actual, su integración en las tribus urbanas y su localización estadística por comunidades autónomas), recuperaciones de gente que, al contrario que yo, sí las va a aprobar, y conversaciones que no sabría cómo calificar con la ex de una de mis mejores amigas (desde "¿no te parece mona esta tía?" hasta sesiones psicológicas y de cotilleo).

Los días en casa me aburren. Mucha tranquilidad. No es que no sepa divertirme sola (qué mal suena eso XD), es que estoy tan acostumbrada a correr de un sitio a otro que creo que no voy a resistir la necesidad de salir corriendo a la cocina por si pierdo el autobus.