La clase de alemán es divertida, más que cualquiera del instituto. Para empezar, por que es voluntaria, para seguir, por que es el nivel bajo y lo único que hacemos es hablar en castellano, y para terminar, y sobretodo por que hemos pagado por ella, que entre matrícula, libros y transporte un dinerillo es (especialmente transporte, que del Coño del Mundo, que es dónde yo vivo, a Alcalá de Henares, que es dónde está mi EOI, te cobran bastante entre autobuses y tren, por mucho bono que haya).
La gente es variada, como siempre. Desde chicas de catorce años -más de las que me esperaba- hasta gente de cuarenta. Sólo he hablado fuera de las clases con un hombre y una mujer que están en la treintena, y son bastante simpáticos. Destacan la gótica -que viene a clase para poder leer magazines de música underground alemana en versión original-, la rockera -sí, sí, mucho negro y mucho morado y muchas uñas con esmaltes oscuros, pero es fan de Tokio Hotel-, el que siempre protesta -y que va a ser nuestro delegado, estoy convencida-, las futuras Erasmus -quieren irse el próximo año a Alemania.. sin tener superado el primer nivel de alemán completo. Olé sus cojones- y la que está en 2º de Turismo -y ya tiene un año de alemán finalizado, a pesar de lo cual está en el primer curso de la EOI. El profesor es la clase de persona que se enrolla mucho, muchísimo, comienza explicándote cómo se pronuncia un diptongo y acaba contándote dos o tres historias enrollándose muchísimo en cada una; y yo, que no tengo paciencia para nada, con la cara roja rezando para que acabe la anécdota en cuestión.
Las clases son muy útiles, sí. Por el momento he aprendido que no aprenderé a pronunciar bien Schumacher ni Schwarzenegger, que no sé nada de geografía alemana y que los jodidos hablan con trabalenguas (Welche Sprachen spricht du?, ¡a ver a quién coño le sale eso!). También me han servido para memorizar el precio del bono del tren y para ir dos veces por semana veinte minutos a la biblioteca (creedme, es todo un récord para mi) mientras espero el bus o a mis padres.
Ahora el problema está en que tengo que pagar la segunda parte de la matrícula, y no sé de dónde. Necesito trabajo como sea, pero es bastante jodido en época de crisis, teniendo disponible sólo fines de semana y media tarde. En todo caso, en Infojobs ya se saben mi currículum de memoria, para cualquier trabajo por Madrid o Guadalajara.. que de poco me servirá, sin experiencia y menor de edad, mal vamos. ¿Alguien sabe cómo hacer que aparezca dinero debajo de las piedras?