No me gusta que me agregue al Tuenti Rosamar, una chica a la que vi por última vez a eso de los seis años de edad y con la que apenas hablaba (una amistad profunda, ¿eh?), para ver que ha crecido, que ya tiene diecisiete años, borracheras, resacas, paquetes de tabaco y condones en el bolso. No me gusta que me haya agregado ella, en vez de la niña que conocí, esa niña que competía conmigo en 1º de Primaria para ver quién hacía más deberes en menos tiempo (en aquella época competíamos para hacer ejercicios rápido por nuestra cuenta. Íbamos varios temas por delante de lo marcado por el profesor), que tenía el pelo enormemente largo, que jamás decía palabrotas y que creía en los Reyes.
No me gusta que en mes y medio la que fue mi mejor amiga de la infancia, aquella niña con el pelo liso y corto, que no se empezó a maquillar hasta muy pasados los 15, que celebró su duodécimo aniversario con una tarta hecha a base de donuts apilados y viendo "La venganza de Don Mendo", celebre su decimo octavo cumpleaños con el pelo largo y rizado, como me ha contado por msn pero como nunca llegaré a ver, ya que hace unos cuatro años que aparcamos nuestra amistad. Y no habrá tartas de donuts ni películas extrañas (¿o era una obra teatral grabada en vídeo?), todo lo que tomárán ella y sus amigos serán cubatas y calimochos, su cara irá hasta arriba de pote y las películas que se monten se olvidarán al tiempo que recuerden lo que es tener una resaca.
No me gusta que en diciembre cumpla los años otra chica que también conté entre mis mejores amistades hasta hace dos años, y que ya no existe, sólo su nombre y su cuerpo, por que la persona que conocí desapareció en algún lugar entre personalidades falsas, amargura y falta de confianza en sí misma.
No me gusta que pase el tiempo para la gente si no estoy yo delante para observar los cambios.
Bueno, hora de terminar el artículo. Se supone que debería estar en la estación, dando un toque (no tengo saldo, no sé cómo lo voy a hacer) para que venga a buscarme a una amiga a la que, por cierto, X le pidió salir a ella tiempo atrás y ella sigue pensando qué contestar, y me pide a mi ayuda, sin saber que el chico este me pidió a mi después y yo no se lo he contado por si la molesta. El caso es que tengo que hacer la memoria de unas prácticas que hicimos juntas sólo 1/3 del tiempo, aprovechando que hoy mi madre, a la que le quedan 300 euros para mantener a su marido, dos de sus hijos, a 20 mascotas y al coche hasta final de mes, aparte de pagar los libros del instituto de una de las hijas (yo), el crédito que ha pedido el otro hijo ya mencionado (el que estuvo en la cárcel por supuestos maltratos a su ex mujer, y que mientras estuvo en prisión recibió más ayuda económica de mi madre mensualmente de la que recibiré yo en toda mi vida, y que tanto agradece que no da señas de vida por casa desde hace meses, cuando se peleó a gritos con mi padre y le mandó a la mierda o algo así),y la pensión por los alimentos del nieto, puede quedarse en casa a cuidar de mi padre, que no puede estar solo por que le dan graves mareos (en los que no puede mantenerse en pie, ni andar, ni ver, ni oir..) por la diabetes que acompaña a su depresión, a su sordera degenerativa y a esos problemas musculares o lo que sea que tiene en el brazo derecho y las cervicales.
Y lo triste de esto es que:
1) No es coña
2) Y no es ni la mitad de lo que rodea a mi vida en estos momentos

Puffffffffffffffffffffffffff, niña no se que decirte.......
Si necesitas algo, ya sabes por donde estoy.
Un beso wapa y ánimo, todo va por ciclos y este pasara.
Es curioso cómo basas casi todo tu post en cosas que no te gustan que no son ni la mitad de importantes (o no lo parecen desde fuera) que las que nombras al final tan de pasada. Debe ser que de las cosas que de verdad duelen, que de verdad no gustan, es más difícil hablar. Mucho ánimo en todo, para tí y para que tú se lo contagies a tu madre, o a los que quieras. Un beso enorme
Anda, eso es lo que tanto critico. Cuando de pequeños somos tan inocentes y todos tan iguales, cuando luchamos y nos picamos por lo que a nosotros nos importa (en vuestro caso: los deberes) pero cuando crecemos y perdemos esa inocencia hay dos caminos: el que seguimos algunos, que es ser uno mismo y hacer lo que nos gusta realmente, según nuestro criterio; o el camino 2 que es perder toda tu personalidad y ponerte a lamerle el ojete a las modas.
A mi me ha pasado lo mismo, son esas personas, han elegido su camino, no les voy a criticar y también me duele que hayan elegido ese camino ¿y? es una jodienda vaya, pero es así de cierto y triste.
Ánimo y un beso.