¿Por qué antes eras una niña y comías bocadillos, y ahora no traes merienda y tienes las tetas tan grandes?

Dicho hoy en el recreo por uno de mis "alumnos", de cinco años.

El motivo por el que a las prácticas soy capaz de llegar a las siete y treinta y cinco de la mañana, mientras que el instituto jamás lo piso antes de las nueve y media (entramos a las 8.30) es el humorista que cada uno de estos niños lleva en su interior sin saberlo.

Prometo que el día que mi profesora de matemáticas diga frases tan graciosas sobre mi volumen pectoral (que, en realidad, no es más que una 90C, pero bueno) no falto un sólo día a clase. Ni siquiera a la de los lunes a primera hora. Bueno, o quizá falte a todas y le ponga una denuncia por acoso sexual. Según me de.