He borrado todo lo que había escrito. Por que no me apetece andar quejándome de cosas que no tienen motivo. Que le follen al síndrome post-menstrual (¿existirá con ese nombre?).
En lugar de desvariar sobre gilipolleces, voy a dedicar este post a un artista que se aleja mucho de lo que suelo escuchar, pero que me encanta. La gente se suele asombrar cuando echa un vistazo a mi mp3, pues abundan canciones tipo rock, heavy, goth, metal.. y de repente, aparece algo completamente distinto, como esto:

Me enamoré de esta canción hace un año. Ponían siempre música en plan blues, jazz y similares de madrugada, justo antes de mi serie. Normalmente encendía la tele y no hacía ningún caso, me dedicaba a leer hasta que acababa el concierto. En este caso también lo hice. Pero al día siguiente descubrí que me había dejado una cinta grabando, sin querer. Grabó dos canciones, una de ellas esta. Así me enamoré de la música de Angel Petisme. No me dicen nada las letras de sus canciones, quizá por que no las escucho. Quizá por que no me hace falta. Sólo el sonido de esa guitarra que por una vez no es eléctrica y que sólo él sabe tocar de modo que me gusta basta para quitarme un momento las penas de encima, y para que sonría y comience a tararear sin complejos en los buenos momentos.

La otra canción que descubrí aquel dia fue ésta, que en la grabación que aún conservo tiene un sonido ligeramente distinto, como.. menos "aflamencado", quizá, pero que merece la pena de todos los modos:

Siempre funciona. Como hoy. Suficiente ha sido escribir este artículo y buscar las dos canciones para olvidarme del síndrome post-mensual, de que mañana me levanto a las seis y media, de que no tengo un momento libre de hoy hasta octubre y de que aún no he conseguido a nadie que se ofrezca a resolverme los diez malditos problemas de matemáticas. Pero, ¿qué más da eso?, por que si los delfines mueren de amor, triste de mi, ¡qué no haré yo...!